Capítulo 1 de 7
La fase dorada
Viena, 1908. Gustav Klimt, el pintor más celebrado y escandaloso de la ciudad, se encuentra en la cima de lo que hoy conocemos como su Fase Dorada. Aplica auténtico pan de oro sobre el lienzo, igual que los pintores de iconos medievales doraban a los santos.
Dos amantes se arrodillan al borde de un prado en flor, fundiéndose en un solo campo luminoso de oro. Puede que sea el abrazo más reproducido de toda la historia de la pintura.