Capítulo 1 de 6
Dos jardines, una mañana
Fra Angelico pinta esto hacia 1426, fraile dominico del que se dice que rezaba antes de levantar el pincel. Observa cómo divide el panel en dos. A la izquierda, un ángel expulsa a Adán y Eva de un Edén en flor; a la derecha, bajo una logia de columnas de rosa, otro ángel se arrodilla para saludar a la Virgen.
Un jardín se pierde, el otro —la propia María— está a punto de redimirlo. Rayos de oro cruzan el pórtico como un aliento contenido. Todo aquí está construido sobre esa rima: la antigua caída respondida, en la misma imagen, por un nuevo comienzo.