Capítulo 1 de 7
Un grito a través de la naturaleza
Noruega, 1893. Edvard Munch plasma lo que él mismo llamó una pintura del alma moderna. Él describió el momento con sus propias palabras: paseaba con dos amigos al atardecer cuando se detuvo, exhausto, mientras el cielo se tornaba rojo sangre, y sintió, en sus palabras, un grito inmenso e infinito atravesar la naturaleza.
Esto no es una persona que grita. Es una persona que escucha el grito del mundo.