Capítulo 1 de 6
Una maja que devuelve la mirada
Observa con qué calma te devuelve la mirada. Goya la pintó para Manuel Godoy, el poderoso primer ministro de España, para colgarla en un gabinete privado junto a su famosa gemela desnuda —los dos lienzos quizás montados de modo que uno pudiera deslizarse para revelar el otro—. Ella es una maja, una mujer del pueblo de Madrid apreciada por su garbo y su estilo.
Lo que hace singular este cuadro es su honestidad: ninguna diosa, ningún mito, tan solo una mujer real recostada sobre terciopelo verde, completamente vestida y dueña absoluta de la habitación y de ti.